Huellas gastadas

Me tuve que colgar de los recuerdos
al caminar las huellas tan gastadas
que dejaron mis pasos sin memoria
y ausentes de colores los paisajes.

lunes, 5 de diciembre de 2022

Semáforo en rojo.

Con los huesos vencidos por el tiempo

y el alma carcomida,

 desconozco milagros y reniego

del stop en  entorno, reiterado.


Suspendida en el aire como hoja

sigo esperando el verde en el camino,

llega el amanecer y sigo en pausa

tragando a bocanadas este aire

que araña mi garganta.


Hay días que  pregunto por mi risa

o el eco de mi voz que ya he perdido,

es entonces que escucho el alboroto

de la gente feliz que vive afuera

y quisiera ponerme sus zapatos

un segundo.


Un cigarro, un café y las paredes

húmedas por la lluvia duradera,

un pesado silencio en este alto.


En la espera me pongo a dibujar

letras del alfabeto con historias

donde me reconstruyan,

y me vayan sacando ese mi yo interno 

que tiene voz y risa.


J. Eugenia Diaz M.

 

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Ofrenda en un día nublado


 Tengo los ojos nublados

y como cantaros llenos,

en este dos de noviembre

cuando en silencio comemos

extrañando tu presencia,

sé bien que no te veremos

pero anhelamos sentirte

feliz, sana, recibiendo

golosinas y comidas

que en el altar te ponemos.

 

La soledad me ha agrietado

en estos años tan negros

cargando tanta tristeza,

que voy soltando escribiendo

con un caudal de morriña

versos, rimas y recuerdos

que no puedo pronunciar

por el dolor en mi pecho,

al apagarse tu luz

de mi van quedando restos.

 

Restos que voy levantando

con el suelo en movimiento

y mi lampara apagada,

para que veas que ha vuelto

tu madre que no se rinde

mi ofrenda es todo mi esfuerzo,

necesito de tu hombro

aunque sea mientras duermo

en esta senda invernal

donde te busco a lo lejos.


J. Eugenia Díaz M.

sábado, 22 de octubre de 2022

Impenetrable


 Hoy dejaré de ser, esa lluvia constante

anegando mis ojos por ausencias y anhelos,

inventaré momentos que me hagan ver radiante,

seré fuerte en el agua soltándome de anzuelos.

 

Seguiré dando amor sin tener un festejo

 sostendré estas raíces con mis alas cerradas,

con la fuerza de acero de un corazón añejo,

aunque quede en el tiempo como hojas olvidadas.

 

Y seré a quien amaron, la de las emociones,

la que nunca quisieron de invierno perdurable,

la que pocos conocen sin sus limitaciones.

 

Y seré en mi presente una extraña notable,

un ave sin migrar que aprendió sus lecciones

siendo en este universo un alma impenetrable.

J. Eugenia Díaz M.

miércoles, 31 de agosto de 2022

El cristal empañado.


 El cristal se ha empañado en la tormenta

 Y adentro, refugiada en mi mutismo,

trato de sacudir el fatalismo

que golpea con fuerza y me revienta.

 

La vida sigue afuera fraudulenta

y me llegan sonidos con cinismo,

mientras solo percibo un espejismo

que me ahoga en el mar de forma lenta.

 

Nadie ve que me alejo y me abandono

viendo morir las horas devoradas

por esta soledad que colecciono.

 

Son tantas ilusiones destrozadas

que al mirar hacia atrás me desmorono

como un erial exento de miradas.


J. Eugenia Díaz M.

08/2022

domingo, 21 de agosto de 2022

Son vida los colibríes


 Van llegando muy temprano

colibríes por su alimento

alegres revolotean,

emocionados los vemos

sus plumas multicolor,

dejan mensaje pequeño

de nuestros seres queridos,

que en el tiempo se durmieron.

 

Es como un canto de vida,

es olvidarnos del miedo

verlos volando y beber

sin temor de pisar suelo,

son pequeños pero fuertes

los quiero siempre en mis sueños

para despertar tranquila

con mil colibríes adentro.


J. Eugenia Díaz M.

jueves, 16 de junio de 2022

Vuelve


 Tengo temor de tocarte

porque en mis manos hay muerte,

invierno y mucho letargo

tú me necesitas fuerte.

Están frescas las heridas

mi dolor tan solo duerme,

despertó en el nosocomio

con la tristeza en tu mente.

 

Si pudiera deambular

por tus sueños y te enteres,

que poseo fortaleza

que hasta el pánico convierte,

en rueda de la fortuna

para regresarte fuerte

al carrusel de la vida

sin tropiezos y con suerte.

 

La oscuridad nos rebasa

nos ahogan las paredes,

no nos da tregua la angustia

y tu hasta al aire le temes.

Con mirada desquiciada

llega la noche, no duermes

ni el silencio te da calma.

No temas. Por favor, vuelve.


J. Eugenia Díaz M.

Implacable


 Todos los meses del año

te mantuviste al acecho,

brotando de los zarzales

llegaste envuelto de negro.

Con aroma a medicina

te abrazaste de mi cuerpo,

me hiciste bajar la cara

nunca nos aceptaremos.

 

Has sido un tenaz verdugo

por mis entrañas subiendo,

arañando mis pupilas

te presentas como miedo.

Eres tormenta implacable

una sombra en el recuerdo,

te gustan los hospitales

con sus pasillos desiertos.

 

El clic clac de un andador

es como escarcha en mi cielo,

nevada en pleno verano

cuando a lo lejos le observo.

Yo no deseo que vea

que mis ojos te parieron

como un abundante río

porque sé que venceremos.


J. Eugenia Díaz M.