Huellas gastadas

Me tuve que colgar de los recuerdos
al caminar las huellas tan gastadas
que dejaron mis pasos sin memoria
y ausentes de colores los paisajes.

viernes, 20 de julio de 2018

Fisuras


Este cuerpo cansado es como una cabaña
con los troncos resecos, maltrecha su estructura
fisuras por doquier  por donde ya se fugan
alientos de mi vida.

He sentido partir en un vuelo ligero,
pero un hilo muy fino me retuvo el latido,
con labios congelados, cráteres en los ojos
desierto en la memoria
y una inmensa tristeza por provocar dolor.

Alfabeto en mi boca prendido de alfileres
que en lugar de palabras salía de mi garganta
una tos que arrasaba a la mujer que habita
sin ganas de luchar, en mi interior.

Se me han ido cerrando las  ventanas y puertas
apagado las luces
y como papalotes he visto yo a mi gente
volando allá en lo alto,
no he tenido la fuerza para emprender el vuelo
y poder alcanzarlos.

J.Eugenia Díaz M.

lunes, 28 de mayo de 2018

Insomnio


No consigo dormir  bebiendo  Serena-Té
o tomando pastillas Simipaz 
para vencer insomnios.
Mis ojos  en alerta continua se desgastan
y me agotan.

Me levanto bebiendo a grandes sorbos
voces que van cortando mi garganta,
y  continuas pisadas que el tic-tac
del reloj se ha tragado
y espero en un silencio sepulcral
que aparezca la luz que me habrá de procrear
otra vez este día, regresando al combate
arañando la vida.

Mientras le voy zurciendo 
las tantas rasgaduras a mi alma
sin conciliar el sueño, me rebelo a la aurora
con su trinar de aves,el claxon de los coches
las prisas de los niños, y a el aroma a café
recien hervido.
Sonidos del vigor de los que duermen
y yo desfallecida con esta somnolencia.










J.Eugenia Díaz M.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Lluvia intermitente



Nuevamente las nubes descargan gotas imperceptibles, que van empapando, tímidas, el entorno soleado de la casa, queriendo aligerar las penas y tristezas disfrazadas de arlequines.
Es en esa casa en donde, ella  cada vez se pierde más  en donde sólo es como una luz de  vela parpadeando sin alcanzar a iluminar su  entorno, en la  que solo en las paredes brillan  letras de historias inconclusas  con  sueños muertos y sepultados.
Le da rabia la vida que otra vez la derriba rompiendo la sonrisa que había recuperado;  es una guerra sucia porque nació sin armas y no tuvo el calostro para tener la fuerza.
Se ha vuelto a congelar, se pone  un antifaz y una mueca sonrisa, se introduce  en las cuevas que habitan su mente en donde ella se pierde y aleja del presente, en  donde no es ni madre, ni  esposa, tampoco es la hija. Solo es esa chica que soñaba viajar y dejar a su paso su equipaje  cargado de tristezas y adquirir otras maletas con nuevos souvenirs de vivencias más gratas.
Se va en busca de ella;   toma su mano y vuelve a sonreír; camina por la calle con árboles de mango, ligera como el viento, con sandalias de piso y una mochila al hombro la joven soñadora que aún con cicatrices podía sentirse alegre, le ruega no la suelte deseando se reescriban los últimos capítulos de este guión de su vida o le ayude a emprender ese viaje final.


J.Eugenia Díaz M.

martes, 8 de mayo de 2018

Soneto No.4

No puedo continuar la antología,
nuevamente la vida me revuelca 
obligando a guardar con cicatrices
al pobre corazón en una morgue.

Acaricio impaciente mi deceso,
envuelta  la memoria en sahumerios
con trozos de recuerdos del ayer
que se deslizan  suave por los muros.

Ya no puedo decirte las lesiones
que dañan mi presente, ya no importa,
pues nos quedamos solos para siempre

vagando como zombies por la casa
que ya nos quedo grande y se derrumba.
La vida se ha encargado  de achicarnos.

J.Eugenia Díaz M.

martes, 24 de abril de 2018

"El futuro"Dueto: Julio Cortazar & Eugenia Díaz

Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.

Estaré, recargada en la esquina 
que tu memoria  guarda,
cuando con emoción y temerosos
dejamos nuestras huellas en aquellas baldosas
cómplices del encuentro, de dos almas
perdidas que ese día se encontraron.

No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.

Estaré eternamente,
cuando al cerrar tus ojos te encuentres con los míos,
con ese anhelo dulce de escribir nuestra historia,
estaré en el sabor del jugo de naranja,
en el murmullo sordo de la gente
de las cafeterías.
Estaré en el silencio de tu boca
que custodia el sabor de aquel beso robado.

Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.

Yo sentiré tu enfado en la distancia
y el aire me traerá la angustia de tu espera,
susurrando a mi oído tantas palabras tristes
pero llenas de amor.
Entonces vida mía, yo enlazaré mi sueño
para soñar contigo, para estar junto a tí
en nuestra nebulosa.

Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

Estaré, como estás,
donde el pulso nos late cuando entre las personas
creemos encontrarnos.
Estaré, como estás,
presos en la quimera con dolor agridulce.
Seguiré en aquel verso que una vez te escribí
y en aquella canción que triste me cantabas,
llamada coincidir.

( Se que es un atrevimiento de mi parte intentar hacer un dueto con los versos del excelente poeta Julio Cortázar, pero me encantan sus poesías y esto es lo que logre elaborar.)

J.Eugenia Díaz M.

jueves, 12 de abril de 2018

Soneto No. 2

Te veo sumergido en el sillón,
divagando en tu mente sin descanso.
Ni siquiera un tabaco ya disfrutas,
reflejas amargura en la mirada.

Solo el televisor barre el silencio
y enmudece los ruidos de la mente
de aquellos jovencitos del ayer
que dejaron pendientes sus quimeras.

Haciendo un buen   balance "te aseguro "
renacerá en tu cuerpo el frenesí
y un beso tembloroso entre tus labios.

Sacúdete el pasado con sus sombras 
y siente cómo floto a la deriva,
sin encontrar la calma de tu puerto.

J.Eugenia Díaz M.

lunes, 9 de abril de 2018

Necesito decirte

Tal vez no necesites que te diga
que cambiaste mi vida para bien
y con mucha paciencia  me ayudaste
a salir de la niebla hacia tu luz,

me llevaste a tu costa como un faro
en donde yo descanso desde entonces,
aprendiendo los dos a crecer juntos,
muy llenos de pasión y de vigor.

Tomados de la mano prometimos
cumplir y trabajar por nuestras metas,
sellando la promesa con un brindis.

Y hoy estamos tranquilos en la playa,
después de navegar por nuestro ambiente
con un mar de altibajos sin reposo.

J.Eugenia Díaz M.