Huellas gastadas

Me tuve que colgar de los recuerdos
al caminar las huellas tan gastadas
que dejaron mis pasos sin memoria
y ausentes de colores los paisajes.

lunes, 22 de mayo de 2017

Poema No. 26

Debajo de mil velos escondes sentimientos
de una mujer madura que va sufriendo rota,
con partes incompletas dañando sus cimientos,
congelada por dentro por la pena remota.

Con las manos vacías el corazón helado
y un amor silenciado guardas en tu memoria
las piezas destrozadas de un  puzzle inacabado
y el tiempo devorando mañanas con historia

guardas también anhelos por traer al presente
trocitos del pasado aunque estén sepultados.
Te falta ese pedazo que te arme finalmente
la sonrisa del sur con ojos asombrados.

Vuelve a formar momentos permitiéndote amar,
con ternura y malicia   déjate despertar.

J.Eugenia Diaz M.

mayo/2017

martes, 16 de mayo de 2017

El tiempo se nos va

Ha llegado el momento,
debemos hacer alto y remover las hojas
que cubiertas de inviernos  
son conscientes del tiempo que huyó por la ranura
del tallo de la vida,
por donde ha penetrado esa humedad con moho
matando la  energía desde nuestras raíces.

Que más da si es un mate o un café en la mañana,
si te sientas y observas el cielo  luce igual 
en sus tonalidades, al norte como al sur.
Mariposas y aves, las flores del jardín,
el ruido de los coches,
el bullicio en el mundo,
la risa de los niños o puede ser su llanto
que mueve el engranaje del aliento de vida.

El tiempo  se nos va
y como observadores cansados del camino
con grietas en el tronco y hojas enlamadas
cubiertas por el polvo.
Sumidos en silencios, oteando lejanías
detenemos el paso.

J.Eugenia Diaz M.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Sin rezos y sin rituales

Sin rezos y sin rituales (Zéjel)

Se dispersan las vocales
con mis lagunas mentales.

Esas, que yo me provoco
queriendo apagar el foco,
cuando con pena te invoco
a través de los cristales.

Se dispersan las vocales
con mis lagunas mentales.

Cuando percibo lo helado
en mi mundo tan cansado,
del que tú te has alejado
de esta vida de mortales.

Se dispersan las vocales
con mis lagunas mentales.

Al levantar la mirada
por las lagrimas cegada
con el alma desgarrada
en busca de tus señales.

Se dispersan las vocales
con mis lagunas mentales.

Cuando no entienden mi pena
pidiendo verme serena
sin tristeza en mi cadena
ni sollozos maternales.

Se dispersan las vocales
con mis lagunas mentales.

Intentándome  esfumar
para ver si puedo entrar
a tu cielo sin llamar,
sin rezos y sin rituales.

Se dispersan las vocales
con mis lagunas mentales.

J.Eugenia Diaz M.

sábado, 6 de mayo de 2017

Poema No. 25 (del poemario para mi hija Lili)

Ya no voy a angustiarte mostrando mis quimeras,
si estando tú conmigo tengo el azul del cielo,
si dentro  de tus  ojos carentes de vidrieras,
hay  bosques tan frondosos como de terciopelo

llevándome a tu mundo en donde hay escaleras
que van al infinito de tu alma sin recelo,
me muestran  tu reflejo con luces verdaderas
de tus sueños que ascienden llevando un alto vuelo.

Es que me he dado cuenta que sentirme contenta
es verte realizada disfrutando momentos,
con los que vas creciendo de una manera lenta.

Viéndote en el jardín bregando sudorienta,
perderte en algún libro con ojos soñolientos,
o entre las cacerolas hurgándolas hambrienta.

J.Eugenia Diaz M.

martes, 25 de abril de 2017

Poema No. 24

Yo te tejí un camino con la luz encendida,
te borde unos castillos con preciosas ventanas,
luciérnagas danzando la noche adormecida,
con montes y unos bosques en tierras soberanas.

Yo te tejía en las noches  mis anhelos de vida,
eran tan solo  cuentos y tú por las mañanas
me los contabas todos sonriendo presumida,
mientras te ibas comiendo tu almuerzo con manzanas.

El tiempo es un ladrón, nos dejo sin historias
que arrullaran tu sueño y te fue endureciendo
tus pestañas inquietas alejadas de euforias.

Haciendo despertar bruscamente las memorias
en un presente helado que nos va consumiendo

con oscuro silencio de voces migratorias.

J.Eugenia  Diaz M.

miércoles, 19 de abril de 2017

Poema No. 23 del poemario para Lili.

Que tu pecho se encienda nuevamente 
con el cálido aliento de un divino
y poderoso sueño peregrino
que ofrezca luz a todo tu presente.

Que a tus ojos regresen en torrente
las estrellas lloradas del camino,
quedando con destello mortecino.
Y sea su fulgor ya permanente.

Y sueltes las cadenas del pasado
y aterrices tus pies en nuevo suelo
sin el gris que en tu alma está asentado.

Que descubras la fuerza de tu vuelo
y salgas de la jaula que has creado
viviendo sin temor de cara al cielo.

J.Eugenia Diaz M.

jueves, 30 de marzo de 2017

Poema No. 22 del poemarío de Lili.

Fuiste callando todo, tus proyectos, tus metas
y te fuiste alejando llena de confusión,
te sentías tan sola, lastimada y con grietas
por donde se escapaban murmullos de atención.

Fue como si te fueras en esas aguas quietas
del mar que nos separa con premeditación,
llevándote tus quejas dentro de tus maletas,
con tu silencio vino mi gran desolación.

Te quedaste en tinieblas y sin poder mirar
el amor reflejado en mis ojos brillantes,
la amiga y compañera que quería quitar

de ti todas las dudas y poderte abrigar
en esa soledad con las interrogantes
que llevas como lastre y no quieres vaciar

J.Eugenia Diaz M.
Marzo/2017