Huellas gastadas

Me tuve que colgar de los recuerdos
al caminar las huellas tan gastadas
que dejaron mis pasos sin memoria
y ausentes de colores los paisajes.

martes, 25 de agosto de 2020

Porque soy de puerto.


Como porteña que soy
caminaba por la plaza
en las mañanas de otoño.
He visto doblar la palma
con viento fuerte del norte.
De noche y de madrugada
escuchaba las sirenas
de barcos en retirada.

Me gustaba contemplar
el regreso de las barcas,
cargadas de peces frescos
también jaibas en sus trampas
y cestas con camarones.
Al terminar su jornada
a pescadores cantando
al arribar a la playa.

Como porteña que soy
camine en tierra mojada
por el mar en la ribera
hasta quedar colorada,
he bebido agua de coco
con pescado con patata,
caldo de jaiba y cóctel
de camarones en casa.

Me gustaba ir a remar
me sentía muy relajada
como una libre gaviota.
Nunca asistí a una fogata
o a lunadas en la noche,
me recostaba en la hamaca
para disfrutar la brisa
que entraba por la terraza.



J.Eugenia Dìaz M.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Señor bendícenos con tu misericordia


Aquella vez cuando toque fondo al quedarme sin fuerzas quedando hecha pedacitos como un rompecabezas incompleto, cuando pensé que no podría levantarme y continuar, pero de alguna manera lo hice impulsada por una fuerza etérea y otra terrenal, regrese al mundo que ahora para mi lucia muy diferente.
Al salir la luz traspasaba las grietas que tenía mi cuerpo intentando quedarse en el para darle la luz de la que ahora carecía debido a la terrible oscuridad por la que había estado pasando tiempo atrás.
Después de todo eso cuando apenas comienzo a sentir algo de paz el mundo se detiene y no se a ustedes, pero a mí me hizo sentir muy vulnerable y temerosa pensando si lograre evadir el virus del covid-19.
 No se si lograre terminar este 2020 y si logro hacerlo,pido a Dios  sea con salud.
 Me causa incertidumbre pensar en si mi familia y amistades estarán liberados y a salvo de esta pandemia principalmente mi hija y mi esposo; me consume la angustia tan solo de pensarlo.
Están muriendo muchas personas familiares de personas muy cercanas y queridas, eso me hace sentir que caminamos sobre una frágil cuerda desgastada de la que en cualquier momento también podremos caer sin despedirnos de nuestros seres queridos, me hace reflexionar haciendo un acto de contrición pidiendo a dios misericordia por todos en el mundo.

J.Eugenia Diaz M.

Después de ti

Después de ti el silencio total,
se ha acabado la música
el rosal se seco
y el jazmín ya no tiene el perfume que atraía mariposas
las nubes van y vienen como las golondrinas

Después de ti el silencio total.
la ausencia es parecida  o paralela
a la soledad que desde ese entonces
habita cada espacio, los días son cortos 
las noches ya no mueren en amaneceres 
después de ti la oscuridad
solo tu luz puede traer nuevamente las mariposas
a mi jardín

J.Eugenia Diaz M.

jueves, 30 de julio de 2020

Te presiento en mi entorno.


Te presiento en mi entorno llenándome de luz
despejando las sombras que insisten en quedarse,
cuanta fuerza trasmites, cuanto valor me dejas
para que yo asimile lo helado de tu ausencia.

Aquí sigo de pie con el puñal clavado,
sintiendo ese dolor cada cuatro de agosto
que me dejo la muerte. Con nubes que aun te lloran
tu mirada sin brillo, tus labios sin tu voz.

Yo me volví silencio enterré mi barbilla
en mi pecho partido aullando en mis adentros,
desgaste el padre nuestro me quede sin rodillas
y deje de creer al verte sepultada.

Como yo fui la cuna de tu primer latido
mientras yo tenga vida te sentare en mi mesa,
platicare contigo, te invitare unos tacos,
tratare de sentir tu risa contagiosa
y el aire perfumado que a tu paso dejabas.

Nada me reconforta, ni siquiera rezar
porque ya solo tengo tu recuerdo en mi mente
y en todas esas fotos fragmentos de tu vida,
un silencio que ciega y el reloj que no para.

Agosto me flagela con la triste condena.



J.Eugenia Diaz M.

Equilibrio de amor en estío

Llegaste aquel invierno con brújula dañada
y en tus manos la hoguera de candente verano
prometiendo esperanza de vida y luz eterna,
tú, solsticio de estío en ventisca y deshielo

intentando hacer lumbre en mi apagada chispa,
con un tórrido abrazo me hiciste perder piso
elevándome al nido como una golondrina,
haciendo equilibrarme siendo tú yin, y yo el yang.

Desde entonces cosechas en mi piel con tus dedos
de agua y me haces vibrar entre fragantes ráfagas,
con un ir y venir de apasionados besos
logrando que levite, que muera y resucite.

J.EugeniaDiaz M.

lunes, 20 de julio de 2020

Corazón exprimido

¿En dónde te quedaste corazón
que hoy lates tan pausado? La herida te detiene.
Dejaste de escalar en busca de tus sueños,
te has dejado exprimir hasta ser un bagazo.

Fuguémonos del mundo cualquier día.

Puede ser algún martes, que la hora no importe,
dejemos para siempre esta cárcel de miedo.
Que tanta cicatriz sea nuestra escalera,
cerremos cicatrices vistámonos de roca.

Ya deja de latir. Permítele alejarse.
Deja que se despida esta mujer de sombra,
silencio y soledades, huérfana de su voz
sin poder trascender adentro de este pozo.


J.Eugenia Dìaz M.

sábado, 4 de julio de 2020

Dos que sobreviven.


Otra vez el presente asesino de sueños,
me apaga, me sofoca dentro de esta burbuja,
donde respiran dos que sobreviven, perdidos
en esta oscuridad de días que no terminan.

Sin poder recurrir al consuelo catártico
que me brindan las letras dándome libertad.

Son fuertes los grilletes que detienen mis pasos,
busco salir un poco de la pesada bruma
que me ahoga las horas, para sentirme viva
y un poco iluminada por un débil candil.

Pero al ver tu mirada colgada de mi alma
triste y desanimado, mis alas se me cierran
esperando un buen viento que logre sacudirte
la negatividad, y a mí me impulse al vuelo.



J.Eugenia Dìaz M.