Huellas gastadas
lunes, 12 de octubre de 2020
Tus pasos
viernes, 25 de septiembre de 2020
Migraciòn en otoño.
Estación del amor en la próxima parada.
Es solo para amantes de flores que agonizan
y de mantos de hojas cubriendo pretéritos
disipando sentires.
Los que buscan un
rayo de luz en el suelo
con nostalgia otoñal en medio de la bruma.
Que desde la ventana observan fascinados
su sepulcral avance dejando rosas secas.
Lo ideal es septiembre para el viaje
y llevar de equipaje páginas amarillas
tan llenas de saudades por las largas ausencias,
luz de una luciérnaga, algunas mariposas
el eco de las risas de tu gente querida.
Aquí nadie te espera la parada está sola,
el viento sopla helado y la calle esta oscura
otoño es tu destino porque el cielo esta gris
y las aves emigran.
J.Eugenia Dìaz M.
lunes, 14 de septiembre de 2020
Calla.
Es lunes, por favor no me provoques,
porque hoy podría soltar los nudos de tristeza
que enredan mi cabello y comenzar a escupir
el polvo y telarañas que habitan en mi boca.
Calla, no me estimules a que habrá las compuertas
y suelte los demonios que cada vez que hablas
me vas depositando destilando amargura,
haciendo oscurecer mi cielo y mi presente
¿Podrías estar callado? y dejar que me pierda
entre tranquilos sorbos del café matutino,
no me hagas responder con la mirada
porque nunca pudiste entender el tintilleo
de las estrellas rotas.
Silencio por favor, no espantes ese pájaro
que vino a refrescarse con la única hoja
de esta alma que agoniza.
J.Eugenia Diaz M.
viernes, 4 de septiembre de 2020
Esa maravillosa insensibilidad.
martes, 25 de agosto de 2020
Porque soy de puerto.
caminaba por la plaza
en las mañanas de otoño.
He visto doblar la palma
con viento fuerte del norte.
De noche y de madrugada
escuchaba las sirenas
de barcos en retirada.
Me gustaba contemplar
el regreso de las barcas,
cargadas de peces frescos
también jaibas en sus trampas
y cestas con camarones.
Al terminar su jornada
a pescadores cantando
al arribar a la playa.
Como porteña que soy
camine en tierra mojada
por el mar en la ribera
hasta quedar colorada,
he bebido agua de coco
con pescado con patata,
caldo de jaiba y cóctel
de camarones en casa.
Me gustaba ir a remar
me sentía muy relajada
como una libre gaviota.
Nunca asistí a una fogata
o a lunadas en la noche,
me recostaba en la hamaca
para disfrutar la brisa
que entraba por la terraza.
miércoles, 19 de agosto de 2020
Señor bendícenos con tu misericordia
J.Eugenia Diaz M.





