Que voy a hacer
conmigo
sí tengo la sonrisa
desgastada
y observo cada día
como se escurre el tiempo,
aunque tenga en mis
manos miles de mariposas
esperando volar.
Que voy a hacer
conmigo
sí al levantar las
piedras sigo desempolvando
las huellas angustiantes
y amordazo las aves
para que no gorjeen
porque voy lastimada
con pinchazos de astillas
perforándome el alma.
Que voy a hacer
conmigo
con todo este silencio
que me guardo
y me grita el espejo,
con sombras en los
ojos, tristezas que no migran
y fría decepción.
Será que necesito perforarme
las venas
y abrirme los candados
para emigrar al otro
lado de la noche.
J.Eugenia Dìaz M.





