Y me abrazo a tu ser una quimera
aunque se a ciencia cierta no estarás
ni a la banca del parque volverás
seria bueno la bruma te trajera.
Ya no veré tu gesto aunque quisiera,
ni por los adoquines tu andarás
ni tus huellas de antaño vestirás
con tus versos y risas a la acera.
Serás mi sueño eterno sin reproche,
la seda que mis ojos acaricia,
la musa de mis versos cada noche
el intenso poema con que inicia
cada día con un dulce derroche
al atraer tu imagen con codicia.
J.Eugenia Diaz M



