Huellas gastadas

Me tuve que colgar de los recuerdos
al caminar las huellas tan gastadas
que dejaron mis pasos sin memoria
y ausentes de colores los paisajes.

sábado, 22 de agosto de 2015

Solo quimera

Y me abrazo a tu ser una quimera
aunque se a ciencia cierta no estarás
 ni a  la banca del parque volverás
seria bueno la bruma te trajera.

Ya no veré tu gesto aunque quisiera,
ni por los adoquines tu andarás
ni tus huellas de antaño vestirás
con tus versos y risas a la acera.

Serás mi sueño eterno sin reproche,
la seda que mis ojos acaricia,
la musa de mis versos cada noche

el intenso poema con que inicia
cada día con un dulce derroche

al atraer tu imagen con codicia.

J.Eugenia Diaz M


sábado, 15 de agosto de 2015

Aún no es tiempo.

Sentir felicidades verdaderas
aun no es tiempo el dolor sigue presente,
es  cansado el murmullo de la gente
al  recordar tus noches pasajeras.

Un crudo invierno triste sin hogueras.
Un esqueleto seco totalmente
sin las ropas antiguas muy consciente
queda de mí y tú aún no me liberas

déjame ser feliz sola en mi mundo
volver a ser espuma y no ser lastre
sentir la libertad por un segundo.

Recordare  lo bueno no el desastre
que ha dejado mi amor tan moribundo

y el corazón quebrado para arrastre.

J.Eugenia Diaz M.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Pétalos secos

Cual instantes sublimes, deliciosos.
tomada de tu mano contra el viento,
transito ilusionada el sentimiento
que  nos une en caminos misteriosos.

Contempla bien mis labios temblorosos
padecen larga hambruna y mueren lento
sin besos, sin caricias, sin tu aliento,
esperan por tu boca clamorosos.

Por tu tacto sensual electrizante
ya son pétalos secos esperando
la savia que los moje impresionante

los haga revivir, ir resbalando,
por tu piel de canela como amante,

ser luz de este momento que he creado.

J.Eugenia Diaz M.

miércoles, 15 de julio de 2015

A una mujer fuerte.

Mujer fuerte y serena de mirada tan clara
como el azul del cielo
buscando tu palabra voy palpando  las hojas
anhelando sacar los versos que has podado.

Y me pone muy triste solo encontrar  tu ausencia.

Observo el panorama en la alameda
 y me conmueve,
ver un manto tan ocre  cubriendo los senderos
como si fuera otoño con la hierba amarilla
y estamos en estío.

No hay brotes en la musa 
 en mi garganta luchan por salir
tantos interrogantes,
y cuelga de mis ojos una rebelde hebra
cuando miro hacia el cielo y escucho un corazón
que se desgaja.

Regreso la mirada hacia el camino
y vuelvo a rastrillar el pasto seco,
intentando sacarle  verdor a tu verano
para que tú descanses el tiempo que precises,
pero  vuelve enseguida
lléname de tú luz  déjala que traspase
 la sombra de los árboles
para sentir tú esencia.

J.Eugenia Diaz M.

miércoles, 8 de julio de 2015

Agosto y sus fisuras.

Se acerca el mes de agosto y me pregunto,
qué fue de los amigos después de aquellos días
tan llenos de cenizas doblegando  mi espalda.

Se acerca el mes de agosto colmado de fisuras
y yo tras la vidriera  me protejo
del mundo y su rutina.

Se acerca el mes de agosto
y yo  tan silenciosa 
en mi jaula de lluvia
veo caer las gotas en las hojas
como ángeles mojados.

Yo de pocas palabras, 
en este mes de agosto solo llevo en mis ojos
el canto con mi arrullo para inducir el sueño,
un atado de amor bajo mi brazo
y mucha soledad
en mis bolsillos rotos
por donde se  han fugado los amigos.


Se acerca el mes de agosto
 y ustedes no imaginan
que esta ausencia ya crece como un bosque
o como ese silbato tan largo de los trenes
que en la noche me deja con insomnio.

Se acerca el mes de agosto
el tiempo es implacable y la distancia  inmensa

J.Eugenia Diaz M.

sábado, 4 de julio de 2015

No escondas tu brillo


Luna

no escondas el reflejo de tu brillo
aunque causes envidia
a la descascarada pintura
de edificios antiguos.
Muestrales en tus rayos
la historia que a quedado al pie de sus ventanas
tantos besos robados
en la complicidad de sus zaguanes
las gotas de la lluvia mezcladas con el llanto
de alguna despedida.
Las plumas que las aves dejaron en el nido
y el eco de la vida
en la novel palabra de un infante.





J.Eugenia Diaz M.

viernes, 12 de junio de 2015

Hambruna

Tengo necesidad y mucha  hambruna
y solo pasa frente a mí el menú,
con ese aroma dulce de bebé
sin poder retenerlo  entre mis brazos.

Con ojos de indigente le suplico
a la vida que   ya llene este hueco 
que existe en mi regazo, a la espera
de calmar la ansiedad con un arrullo.


En este loco anhelo me imagino
que viaja muy despacio en una nube
hacia mi casa, el nene tan  ansiado. 

Pedacito de carne, sé que existes;
una colcha amarilla  está vacía
y  con ternura espera acurrucarte.