Elimina temores, moviliza el presente
y asómate a la vida con actitud de reto,
toma unas pinceladas de la aurora
y tiñe tus mejillas ocultando en tu piel
ese pálido tono que apaga tu viveza.
Llénate del bullicio del gentío
y sal detrás del vidrio, de ese escaparate
en que te has refugiado.
La tarde esta en pañales esperando por ti.
Ya no tragues saliva y escupe las entrañas
que se han contaminado con temores y odios,
atusa tus cabellos, levanta la barbilla,
endereza tu espalda y camina con hambre
de dar mordida al mundo.
Aunque mastiques guerras, trata de digerirlas
degusta un caramelo que te quite lo amargo
de las calamidades.
Mientras siga la vida hay tardes que te esperan.
J.Eugenia Diaz M.




