Huellas gastadas

Me tuve que colgar de los recuerdos
al caminar las huellas tan gastadas
que dejaron mis pasos sin memoria
y ausentes de colores los paisajes.

domingo, 26 de abril de 2015

La realidad


Al cerrar la puerta
 se esfuman los sueños
contando los pasos
camino el presente
en esta escalada
de mi realidad.



J.Eugenia Diaz M


No sé

No sé si subo o bajo, pero sé
que voy rota y transito mi destino
con la convicción de continuar
mecida en el vaivén de los recuerdos

que a veces me lastiman
y otras
me arrullan con ternura.


J.Eugenia Diaz M.

sábado, 28 de marzo de 2015

Las piedras

Se me fugan los sueños entre los  dedos flacos.
Desnutrida de afectos,   me abrazo de mi alma
y retomando el viaje 
 me alejo para siempre.

Libre de los apegos acepto las ausencias
y yo misma me digo
si  has nacido sola
sola vas a morir.

Quizás alguien recuerde la fuerza de tus alas
o de tus pasos torpes que tropezaron siempre
con piedras del camino.

Yo sé que algunas fueron  especiales
pues las quisiste mucho
y tropezaste más de una ves con ellas
¡Ay! mujer
has sido muy confiada,
ya ves 
cómo duelen los golpes de las piedras que amas.

 Mejor te fugas tú y no  tus sueños. 


J.Eugenia Diaz M

lunes, 9 de marzo de 2015

Ese beso

Se encontraba oxidada la chapa de mis labios
por besos carcomidos de nostalgia,
cuando un día cualquiera me besaste
como ya no lo hacías en cada despedida.

Hurgaste con tu lengua la humedad de mi boca.

Bebiéndome tu anhelo
yo me asomé  al espejo de tus ojos
y me vi jovencita junto a ti,
descubriendo misterios en el pequeño mapa
de mi cuerpo.

Y me encontré mi imagen
en un rompecabezas cuando mudé de piel
sacudiendo tus huellas.


Continuaste insistiendo con caricias
hasta sacar el mar incontenible de mi ser
humedeciendo surcos.
Sin quejas ni reclamos
yo me vi tan mujer:
Serena, muy madura,
desnuda, sin barreras, derretida
con tu fuego corriendo por mis muslos.

Entonces me di cuenta
que podía borrar las cicatrices;
porque soy fuerte,
soy agua que destruye
diques en el camino,
y  me dejé amar hasta el cansancio

J.Eugenia Diaz M

jueves, 19 de febrero de 2015

¿Qué hiciste?

Qué pena
haber vivido el duelo y sepultar
las promesas
al percibir aroma de otro aliento
justo en la comisura de tu boca
-aljibe en donde laten moribundos
unos besos de antes-.

Y tener que
sobrevivir desnuda de tus manos
esquivando las balas amargas y morbosas
de gente acomedida,
enraizada tejiendo horas al viento.

¿Qué hiciste
de los amaneceres que pasé
bebiendo de tu nombre y su sabor a sal
al buscar tu silueta en nuestro lecho?

Ahora
que estas tan vulnerable, golpeado
por la vida me dices que me amas,
ahora
que no existen amigos de juerga
ni amigas de bolsillo.

Sigo aquí
tan presente en el cuerpo,
y el alma sepultada
congelada la piel.

J.Eugenia Diaz M.

viernes, 13 de febrero de 2015

Escenarios

Despidiendo los insomnios
y la carga de las sombras
evoco yo un escenario
con un vuelo de gaviotas.

Una silenciosa barca
que traslade vidas rotas
borrando sus afecciones
con marejada piadosa.

Algún cambio en el libreto
para festejar con copas.

Visualizo un equilibrio
al dejar pasar las hojas
y el peso del calendario
de manera rigurosa.

Retirar de las pestañas
el peso en el que se ahogan
y aligeren como seda
en descanso silenciosas.

J.Eugenia Diaz M

A mi hermana del alma *Lorena*

Tus risas vuelan como pajaritos,
con sus dulces mensajes y migajas
coquetas en el pico, llevan pajas
del nido con besitos pequeñitos.

Yo las veo,  las siento como gritos
de ayuda en sobrevuelos, cuando viajas
con sombras y con frío  te desencajas
y emigras con los labios ya marchitos.

Regresas a tu mundo y te reciben
los cantos de cenzontles y gorriones,
avecillas cantoras sobreviven

tienen como consigna que  cautiven
los días  de tu presente, y con canciones

arrullen tu dolor o lo derriben.

J.Eugenia Diaz M