Huellas gastadas

Me tuve que colgar de los recuerdos
al caminar las huellas tan gastadas
que dejaron mis pasos sin memoria
y ausentes de colores los paisajes.

martes, 2 de abril de 2019

Tu tiempo y compañía.


Ahora que dispones de tu tiempo
que ya no lo compartes con trabajo
-y algunas amistades-
los recuerdos me brotan de noches sin dormir
y sabanas heladas.

Ahora que dispones de tu tiempo
y estas aquí en la cama cuando suenan las ocho,
yo siento entre mis sienes
palpitar tu silencio cuando daban las cuatro
y entrabas en el lecho como una fría escarcha.

Ahora, tienes tiempo de mirar la mujer
que camina a tu lado, que ya no ve la luna
y tiene mariposas  en sus muslos
congeladas.

Que hacemos con tu tiempo, con toda la apetencia
que brota en tu mirada, con tus manos inquietas
intentando encontrar el camino perdido.

Ven, tomemos un café
 hagamos un balance de lo que yo he ganado
con esa soledad,
caminemos tranquilos el resto de este viaje
probemos a ordenar un puzzle de lo antiguo.

No olvides que te quiero,
pero dentro de todo me he curado de ti.


J.Eugenia Dìaz M.

jueves, 28 de marzo de 2019

Preparativos,despedida y soledad.

Ya veo que morimos cada día
acompañados siempre de nuestra soledad,
en un compañerismo que nos une
después de tantos años de vernos despeinados
al despertar el día, diciendo con los ojos
te quiero más que ayer.

Ahora en nuestra cama dos cuerpos se acomodan,
descansan, solo duermen.
A veces me despierta tu mano en mi pecho,
la tomo entre las mías y agradezco a la vida
el que estés junto a mí.

Me llenan de congoja los cambios que vivimos,
es como ir preparando un final que se acerca,
la firma de papeles, los proyectos futuros
que tú me vas contando para que me prepare
por si te me adelantas en el viaje.

No me quiero quedar con eternas ausencias,
con un sabor amargo en las mañanas, 
con el cierzo arrachado golpeándome los ojos
escuchando la vida afuera de mi casa.

Amor, no me prepares,
mi maleta y mi alma ya están listas
y habilito tu sueño para que cada noche
me encuentres caminando debajo de tus parpados,
sin importar que llueva el día
que yo me marche.

J.Eugenia Dìaz M.

domingo, 10 de marzo de 2019

Grafitis y Mándala


Ocho de la mañana, El clima  frìo,
me congela las manos
en un entorno lleno de grafitis
contaminado y sucio.

Un mándala resalta entre letras rabiosas
atrapando mi vista con radiantes colores,
queriendo aterrizar mi divergencia
dentro del laberinto emocional 
que me provoca el mundo al despertar

llenando mi carcasa con escenas ajenas
de momentos tan plenos que  me hacen rebelar
por la envidia que siento y  me consume.

Necesito otros aires que cambien el paisaje
con nuevas pinceladas como las de John Bramblitt.



J.Eugenia Dìaz M.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Se me a quedado dentro


Se me han quedado dentro suspiros sin sonido
colgando de los techos de hospitales,
ese aroma tan rancio a carne enferma y cloro.

Se me ha quedado dentro el desaliento y miedo
que tenías en tus ojos,
 y el corazón parchado con tantas decepciones
y mis manos de sal que no ayudaban,
para sacar por fin de tu mochila la muerte
que bordabas y seguías.

Se me ha quedado dentro
borrando cicatrices que había en tu semblante,
y con mi sangre nueva intentar darte
a gotas otra vida,
mostrándote horizontes de esperanza,
caminando contigo entre mis brazos
sobre brazas ardiendo queriendo retener
tu tiempo en mis latidos.

Pero solo retuve momentos con espinas
en cuartos de hospitales,
y el olor de tu aliento escapando a suspiros
 hacia un cielo tan gris como quedo mi mundo.

Y envés de la cordura lágrimas en mi cara
corriendo sin control, sin compuertas que frene
su caída, sin curita que cubra mi dolor.

Se me ha quedado dentro lo helado de la muerte.

J.Eugenia Diaz M.

sábado, 2 de marzo de 2019

Toque mágico


Ese toque eléctrico que vivía dentro de mi
volvió cuando rosaste mi mano con la tuya,
regreso con la fuerza de esa canción que amo
de los creedence,
como la maravilla de ver salir el sol
aun en un día lluvioso.

Me volviste visible nuevamente
Haciendo que mis pies vibraran con nueva vida
como cuando era joven
y me ponía a bailar Sugar Sugar de puntillas
dando vueltas y vueltas.

No sé si fue la magia que tiene la cerveza
o se debió a el efecto que hizo la música
reviviendo momentos felices
cuando solo estábamos tú y yo queriendo construir el mundo
nuestro pequeño mundo.

Sigamos escuchando y bailemos abrazados
Hey Jude de los beatles .
Estamos rotos pero aquí seguimos unidos
equilibrando el tiempo y la vida presente.
Que siga la música y nada borre tu sonrisa.



J. Eugenia Dìaz M.

martes, 26 de febrero de 2019

Amor a Destiempo


Te pude haber amado en otro tiempo,
en otro espacio, donde revolotearan
trémulas avecillas por toda nuestra piel. 

Te pude dar mis noches de vigilia 
y beberme contigo tantos amaneceres 
rebosantes de amor;
pude haberme robado de tu boca 
el café  matutino sacándole lo dulce.

Pudiste haber vivido mis locuras, mis celos
y toda la ternura que crece entre mis manos.

la flecha de cupido equivoco su rumbo
alejando tu vida muy lejos de la mía,
donde solo me piensas y me sientes
dentro de tu memoria.

Hemos llegado tarde
y tuve que inventar que no exististe,
caminar y alejarme con una caja llena
de pajarillos muertos, sacudir mi cabeza
para sacar tu voz que continuaba
colmándome la mente sacándome alaridos
tan llenos de silencio.

Me tuve que quedar colgando en el camino
como tú me encontraste tan hueca y tan helada.


J.Eugenia Dìaz M.



sábado, 9 de febrero de 2019

Eres mi complemento.


Todo llega a su tiempo y tú has llegado justo
cuando estaba extraviada del camino indicado,
cuando con pasos lentos caminaba entre espinas
por ese laberinto oscuro del destino.

Amor, tú me encontraste y viste ese destello
que dentro de mis ojos ya se estaba apagando,
me tomaste las manos encendiendo un fulgor
que nos envolvió juntos como una enredadera.

Admire tu paciencia, tu lucha por amarme,
cuando con insistencia remabas hacia mí,
mientras yo me alejaba flotando a la deriva
en las espesas aguas de hastió y desesperanza.

Me deje rescatar, me abandone en tus brazos
sintiendo estremecerme cuando el fuego en tu boca
incendiaba la mía volviéndome a la vida,
fue tanta adrenalina recorriendo mis venas
que me hizo comprender que eras mi complemento
en mi tiempo y espacio para toda la vida.



J. Eugenia Dìaz m.