J. Eugenia Díaz M.
Huellas gastadas
viernes, 12 de mayo de 2023
Mi mirada te dice.
lunes, 3 de abril de 2023
Gris y vacìa
De que sirve traer vida y color
al rinconcito gris de nuestra casa,
sí en nuestra puta vida todo pasa
haciéndonos pedazos el valor.
Y me hace descender sin ascensor
gritando enmudecida en mi carcasa
el intenso deseo que me arrasa
de descansar flotando sin dolor.
Ya me había prometido despegar
ensayar la sonrisa ya perdida
junto al hilo sutil de la esperanza.
Pero llego la vida con su lanza
hurgando más heridas sin salida
que ya tan solo quiero terminar.
J. Eugenia Diaz M.
15/03/2023
sábado, 18 de febrero de 2023
Miedo inevitable-continuación-
ve dejándome tu aroma,
así al respirar te siento
todos los días con sus horas,
no quiero que te despidas
y me hagas caminar sola
a un horizonte desierto
en donde tu no me nombras.
Si mi viaje se adelanta
búscame ahí entre las sombras
porque yo estaré presente
cuando levantes tu copa,
en tus sueños y silencio
en el caer de las hojas
y en la fantasía tan nuestra.
Así mientras tú me evocas
me deslizare en tus brazos.
No deseo esperar mucho
en la parada ruidosa,
ni quiero callar recuerdos
que me asfixien como soga
cómo ves si vamos juntos
al sitio que nos
deportan.
J. Eugenia Díaz M.
Miedo inevitable
porque las horas no paran,
y en silencio nos decimos
lo que nuestros ojos hablan,
del misterio de la vida
y la soledad en casa.
Que se quedarán pendientes
unos nenes que cantarán.
Queriendo ganarle al tiempo
tratas de escribir mil cartas,
han sido muchas las guerras
que tu corazón aún sangra,
me asusta ver tu silueta
esperando la llegada
de ese final mencionado
que con ahincó detallas.
Tengo miedo de perderte
y no verte en mis mañanas,
más la esperanza prosigue
que a expirar tú me invitaras,
dejémosles la
ternura
en silencio a los que extrañas.
J. Eugenia Díaz M.
lunes, 5 de diciembre de 2022
Semáforo en rojo.
Con los huesos vencidos por el tiempo
y el alma carcomida,
desconozco milagros y reniego
del stop en entorno, reiterado.
Suspendida en el aire como hoja
sigo esperando el verde en el camino,
llega el amanecer y sigo en pausa
tragando a bocanadas este aire
que araña mi garganta.
Hay días que pregunto por mi risa
o el eco de mi voz que ya he perdido,
es entonces que escucho el alboroto
de la gente feliz que vive afuera
y quisiera ponerme sus zapatos
un segundo.
Un cigarro, un café y las paredes
húmedas por la lluvia duradera,
un pesado silencio en este alto.
En la espera me pongo a dibujar
letras del alfabeto con historias
donde me reconstruyan,
y me vayan sacando ese mi yo interno
que tiene voz y risa.
J. Eugenia Diaz M.


