Huellas gastadas

Me tuve que colgar de los recuerdos
al caminar las huellas tan gastadas
que dejaron mis pasos sin memoria
y ausentes de colores los paisajes.

jueves, 7 de mayo de 2015

Vida y malabares

La vida mi niña,
nos mueve, nos sacude
y nos hace que hagamos malabares.
No mires hacia abajo tu reflejo
equilibra tus pies en las baldosas
de este mundo que gira sin parar
y que nos va impregnando,

con gotas de diversas esencias.

J.Eugenia Díaz Mares.

7 comentarios:

  1. Por los niños se hacen malabares, el pino o lo que haga falta, que són nuestro futuro...
    Besitos amiga Eugenia.

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    Respuestas
    1. Hola Roser, que lindo es para mi tener tu compañía.

      Que estés bien gracias por pasar.

      Besos.

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  2. Como bien dices Eugenia, la vida es una prueba continua...Nos quiere fuertes, alegres, con sentido del humor y sin miedos...Es bueno tener los pies en el suelo, equilibrados, pero la mente en el cielo para recibir las gotas, que nos va enviando y que enriquecen el espíritu...Mi felicitación y mi abrazo inmenso por la profundidad de tus letras, amiga.
    Feliz fin de semana, Eugenia.
    M.Jesús

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  3. La vida, Eugenia, es algo que todavía nos queda por conocer...

    Cuando esto suceda hasta las palabras guardarán silencio. Y seremos!

    Un gran abrazo, amiga. Buen finde.

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  4. Ma. de Jesús me siento abrazada con tus palabras siempre cálidas y acertadas.

    Gracias por pasar.

    Besos.

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  5. Hola Ernesto.

    Así es, la vida es una constante interrogación.

    Gracias por pasar un fuerte abrazo.,

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  6. No puede existir un modo mejor de resumir el como y los por qué de este mundo que cuando una madre, supongo le hablas a tu hija o a alguien joven muy cercana a ti, dicta su visión.
    Profundo, Eugenia, sensato y de sentido común tu poema, la mayoría dejamos que las sacudidas de ese terremoto que es la vida nuble la mente imposibilitando el disfrute de este viaje.

    Bello en lo poético, con el corazón al descubierto, al estilo de esa Eugenia que cautivó con sus poemas, aquellos del último número de la revista Ultraversal, fue así como te conocí.

    Un abrazo.

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